En este nuevo episodio de Padre Carmen, el tema prometía ser profundo: Familias disfuncionales. Pero claro, rascar en la estructura familiar es abrir la puerta directa a la Navidad. Y ahí ya no hay teoría que valga: aparecen las cenas interminables, el cuñado opinando de política con media copa de más, la tía que pregunta por tu útero como si fuera una oposición del Estado, los primos que han triunfado y tú con una botella de vino abrazada como si fuera un salvavidas. Pero todo esto, desde un punto de vista muy serio y reflexivo como os podéis imaginar…