Bárbara reúne a todos en la hacienda para informarles que fueron atacados y que Renato ha resultado herido. Sin poder disimularlo, Paloma deja en evidencia la profunda preocupación que siente por él. Chelo hace todo lo posible por impedir que Paloma atienda a Renato, pero Bárbara interviene y decide llevarle lo necesario para curarlo. Sin imaginar lo que descubrirá, lo observa de cerca y queda impactada al notar las cicatrices que marcan su cuerpo. Renato está decidido a llegar hasta el fondo del asunto pues no le parece casual el ataque que sufrieron y comienza a sospechar que Porfirio podría tener un enemigo dispuesto a todo. Paloma y Bárbara llegan al bar de Dalila. De inmediato, Dalila reconoce el collar que días antes llevaba Renato y ahora luce Paloma.