En el vestuario de una escuela de formación profesional para el sector hotelero y de la restauración, Alma, Chaily, Elias, Sarah y Abdul cambian sus vaqueros y sudaderas por un uniforme. Han aprendido que el sector de la hostelería requiere trabajo duro y disciplina, y descubren que la estricta formación que reciben no siempre se corresponde con sus aspiraciones profesionales.