Llega el día en que Carlos, junto al resto de los chicos de su clase, va a hacer la Primera Comunión. Sin embargo, este momento llega en el peor momento ya que la familia Alcántara tiene muchos gastos y no sabe cómo afrontar el que se le avecina: el traje de almirante para Carlitos (traje, zapatos de charol, camisa, misal de tapas de nácar), el regalo para el chaval y, además, el convite. Antonio intenta conseguir un anticipo en el Ministerio y en la imprenta, pero todas las puertas se le cierran. Mercedes y Antonio se preguntarán si no estarán, ellos también, cayendo en el consumo que tantas veces han criticado en otros.
En París estalla el Mayo francés. Las imágenes del telediario dan cumplida información de aquellas jornadas, para susto de Herminia, que ya cree que cualquier día también aquí sucederá algo igual. Tanto es su miedo que almacenará comida (fundamentalmente latas de sardinas) para el día que la revolución llegue aquí.
Carlos, en los ejercicio de catequesis , descubre que el cielo del Islam está lleno de pipas, caramelos, bombones y futbolines y , por lo tanto, es mucho más divertido que el del cristianismo, de modo que se planteará no hacer la comunión , convirtiéndose en musulmán, para indignación de don Venancio, que, conociendo a Carlos como le conoce, teme que en plena comunión le monte un escándalo, precisamente en un acto al que va a asistir como invitado especial el vicario. Finalmente, Carlos descubrirá a tiempo que el Corán y el jamón son incompatibles, de modo que acabará haciendo la comunión.
Inés tiene ocasión de ir a París en autobús, en un viaje que organiza Hermandades del Trabajo, por 2.800 pesetas, incluyendo la pensión. Pero ante las necesidades económicas de sus padres, preferirá dar el dinero para la comunión de Carlos que conocer París.
Por último, Herminia teme que, con la edad, su familia la va a mandar a una residencia, a un asilo como se decía en 1968, pero pront
If you're seeking a refreshing comedy that offers both laughs and heartfelt moments, look no further than "7 Vidas." This beloved Spanish sitcom aired from 1999 to 2006 on Telecinco and has carved out an enduring legacy in the realm of television. The show tells the story of David (Toni Cantó), who awakens after 18 years in a coma only to discover that everything he once knew has changed dramatically. From navigating modern society to dealing with eccentric family members like his neurotic sister Carlota (Blanca Portillo) and Marxist neighbor Sole (Amparo Baró), viewers are in for an entertaining ride.
The premise alone sets up a plethora of humorous situations as David grapples with his new reality—everything from technology to social norms is foreign to him. He must adapt quickly while also trying to find his place amidst quirky characters such as his best friend Paco (Javier Cámara) and cousin Laura (Paz Vega), who is equally lost in her bid for independence from her affluent upbringing. Each episode introduces fresh scenarios that not only highlight David's struggles but also explore timeless themes such as love, friendship, and self-discovery.
In its first season, which consists of four episodes filled with laugh-out-loud moments, we see how David's journey unfolds against the backdrop of societal changes in Spain. From confronting romantic dilemmas to navigating familial responsibilities, each episode is packed with relatable content that resonates across cultures. The show's witty banter often pokes fun at current events and societal issues while maintaining a lighthearted tone—a hallmark of great sitcoms like "Friends" or "Cuéntame cómo pasó," making it easy for viewers to feel connected.