Jordi Évole hace una llamada inesperada: marca el teléfono del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, convencido de que Marc Giró le debe una explicación tras su salida de la televisión pública. Lo que comienza como una broma acaba convirtiéndose en una conversación entre los tres, en la que comentan el fichaje del presentador por Atresmedia y su nueva etapa profesional, dejando uno de los instantes más imprevisibles de la temporada. Évole acompaña a Giró por el barrio de Sant Ildefons, en Cornellà, su barrio, donde ambos se mezclan con vecinos, comerciantes y trabajadores del barrio en un recorrido lleno de encuentros espontáneos.