El 5 de octubre de 2004, los bomberos reciben una alerta por un incendio en un piso del barrio de Bellvitge, en L'Hospitalet de Llobregat. Cuando llegan para extinguir las llamas, encuentran dentro los cadáveres de dos mujeres: Aurora Rodríguez y Silvia Nogaledo. Los investigadores comienzan una carrera contrarreloj para identificar y capturar al asesino y evitar que vuelva a matar.