Alba recibe a Jordi en su casa. Mientras preparan un cocido madrileño versión vegana, la actriz y creadora reflexiona sobre la fama, el patriarcado, el discurso de la ultraderecha, lo más o menos combativa que fue su familia con la dictadura y las cosas que le quedaron por decirle a su padre. Reciben la visita de la directora de cine Carla Simón, que perdió a sus padres de niña, fallecidos del sida que contrajeron por usar jeringuillas para el consumo de heroína. Alba Flores y Carla Simón reflexionan sobre cómo vivieron algo tan duro como ver que la heroína te arrebata un padre y cómo han podido catalizar las emociones vividas a través del cine.