Herrera explica cómo era vivir como mujer en la España de los años sesenta y setenta, cuando muchas decisiones dependían legalmente del marido y separarse suponía un auténtico desafío personal y social. La actriz reflexiona sobre los avances logrados por las mujeres y lanza una advertencia clara: los derechos conquistados no son irreversibles. También cuestiona la idea de que “antes se vivía mejor” y analiza, desde su experiencia, las diferencias entre aquella España y la actual. Herrera recuerda cómo la obra "Función de noche" nació sin guion y terminó convirtiéndose en una catarsis personal que abrió debates públicos sobre la intimidad, el matrimonio y la sexualidad femenina.