Cuando el hambre no es fisiológica, sino simbólica, el cuerpo del otro deja de ser humano y se convierte en objeto. En este nuevo capítulo de Bestias, Beatriz de Vicente nos adentra en los rincones más oscuros del canibalismo: un crimen ancestral que atraviesa la historia, la cultura y la locura. Desde los rituales religiosos hasta los deseos sexuales más retorcidos, exploramos cómo la necesidad -real o imaginada-de devorar al otro puede ser la cúspide del dominio y la deshumanización. Porque hay formas de matar que no terminan con la muerte.
Uno de los casos más escalofriantes es el de Albert Fish, un anciano aparentemente inofensivo que escondía detrás de su aspecto frágil una mente torturada por la religión, el dolor y la sangre. Su confesión sobre el asesinato y posterior canibalismo de la pequeña Grace Budd dejó al mundo paralizado, no solo por el crimen, sino por la frialdad con la que lo relató. Fish encarna al monstruo que no necesita parecerlo.