Un taxista es hallado muerto en las primeras horas de la mañana, con un disparo en la cabeza, a la entrada de una urbanización en Lloret de Mar. Se llama Paulino Cobo. La investigación se centra inicialmente en su círculo más cercano y en los posibles conflictos que pudiera haber tenido la víctima. Todo apunta a un robo, pero esta hipótesis se descarta rápidamente. Un caso lleno de engaños y sorpresas.