Al ver que los campos han sido afectados por una enorme plaga, Bárbara decide dejar de lado su odio hacia Renato y le pide hacer las paces para trabajar juntos, con el fin de rescatar la hacienda. Bárbara se percata, gracias a los conocimientos de Renato, de que su hacienda fue atacada nuevamente. Esta vez, mediante la plaga que dejaron, la cual él explica es su método para impedir cualquier cosecha. Renato inicia su investigación para descubrir quién pudo haber infestado los campos de caña con gusanos. Su principal sospechoso ahora es Brayan, la mano derecha de Gustavo. Rodrigo decide actuar por su cuenta al darse cuenta de que Bárbara se niega a aceptar que Renato es el culpable. Por ello, acude con Gustavo para pedirle ayuda y lograr que despidan a Renato de su cargo, con la intención de contratar a un nuevo administrador de la hacienda.