El doctor le revela a Bárbara y a Paloma que el estado de salud de Porfirio está en su punto crítico y que probablemente no salga de esta. Gustavo llega al hospital con la intención de saber si Porfirio va a sobrevivir, pues el que el fallezca le conviene. Porfirio junta a Paloma y a su hija, pues ya sabe que su vida está a punto de acabarse y quiere irse en paz. Renato intenta consolar a Bárbara diciendo unas cuantas palabras, pero ella lo calla tajantemente.