Lola, una inspectora de policía extrovertida, impulsiva y poco amiga de seguir las normas, y Ágata, una documentalista brillante y meticulosa del espectro autista, combinan la memoria excepcional y capacidad de analizar expedientes criminales de una, y la intuición, experiencia y empatía de la otra, para resolver todo tipo de complicados casos criminales.