El año 2023 al que Konoha regresa desde el pasado en el que El Último Vals fue un gran éxito, está irreconocible: el bishojo ha evolucionado diferentemente y se ha convertido en un fenómeno global, y todo el mundo, excepto Mamoru, parece estar desarrollando juegos en EE. UU. Konoha está desconsoladísma porque el Akiba y la estética bishojo que amaba han desaparecido, pero Mamoru le propone algo.