En la isla de Célebes o Sulawesi, en Indonesia, el pueblo toraja tiene una relación con la muerte que fascina a los occidentales. La vida está marcada por la preparación de futuros funerales que pueden llegar a costar varios cientos de miles de rupias. Las familias viven con los restos de sus seres queridos mientras esperan recaudar el dinero necesario para la ceremonia fúnebre.