En Luisiana, la vida de los habitantes siempre ha estado estrechamente relacionada con la naturaleza, especialmente con las aves de la región. Los pantanos y bosques albergan más de 450 especies, como pelícanos, grullas, patos o garzas. No obstante, hoy este paraíso natural está amenazado por la degradación de los humedales y el cambio climático.