En Indonesia, al norte de la isla de Java, el pueblo costero de Timbulsloko se hunde poco a poco en el mar. El aumento del nivel del agua, provocado por el cambio climático, obliga a sus habitantes a vivir al ritmo de las mareas que inundan cada día sus casas. Pese a las dificultades, los vecinos no se resignan ante la amenaza creciente y mantienen la esperanza de recuperar sus hogares.