Descendiendo de una carretera, Alex Hugo descubre un coche que ha sufrido un grave accidente. A pocos metros, el cuerpo de la conductora, Myriam Ferrand, una médica de 40 años. Rápidamente se hace evidente que fue un asesinato, no un accidente. Y que una misteriosa pareja intentó salvar a la víctima, pero fue en vano.