Los trasatlánticos más grandes de toda la ingeniería naval romana permanecieron escondidos bajo las aguas d el lago Nemi durante cientos de años. Musollini ordenó buscarlos obsesionado con todo aquello que tuviera relación con el antiguo imperio de Roma. Drenó las azules aguas de este lago cercano a la capital italiana y sacó a la superficie dos de estos Titanic del mundo antiguo. Pero el misterio de los Barcos de Nemi no quedó saldado: en 1944, la armada alemana descubrió que había más navíos esperando ser liberados del naufragio. El documental muestra cómo se rescataron estos titanes del océano situados a 240 pies de la tierra y sobre todo cómo era la ingeniería naval de la antigua Roma, más sofisticada de lo que podríamos haber imaginado.