Las maniobras de Revilla dan sus frutos y los antidisturbios ya no están en el punto de mira. Diego y Laia encuentran un patrón de corrupción urbanística y Laia tira del hilo hasta dar con el empresario al frente de la trama. Cuando se entera de que el informe criminal del inmigrante es falso, se da cuenta de que se ha equivocado al querer salvar a los antidisturbios. Laia encara unos nuevos interrogatorios dispuesta a destruirles, pero el tío de Álex alerta a los antidisturbios y estos pactan una respuesta coherente. Cuando el equipo de Asuntos Internos ya da por perdidos los interrogatorios, Laia detecta al más débil y logra que confiese. Esa misma noche su jefe directo la saca de casa de madrugada para enseñarle algo. Un piso franco donde una comisión policial secreta investiga la trama urbanística que afecta a altos cargos policiales. Un caso que ella ha estado a punto de arruinar al desobedecer sus órdenes y hacer indagaciones por su cuenta.
El estreno de la quinta temporada de El cuento de la criada nos ha inspirado para recomendaros tres series protagonizadas por mujeres que están hasta el moño del statu quo. Para este fin de semana, os proponemos una colorida (e intensa) vuelta a la Nueva York de los 80, una distopía tecnológica bien sazonada con humor negro y un drama policial que no te dará tregua.
Empezamos con Made for Love, protagonizada por Hazel (Cristin Milioti), una mujer atrapada en un paraíso artificial en el que su marido vigila cada uno de los aspectos de su vida. En su jaula dorada, el magnate tecnológico Byron Golgol le ofrece todo lo que podría desear: una casa de lujo con piscina, entretenimientos de todo tipo, orgasmos diarios… todo, a cambio de un control total de su relación y de su vida. La gota que colma el vaso cae el día en el que Byron presenta públicamente su último invento: un chip que permite tener acceso al cerebro de otra persona, y que representa la conexión definitiva en nombre del amor. ¿Y quién es su conejilla de indias? Nada más y nada menos que nuestra Hazel.
Si bien esta serie tiene elementos que recuerdan inequívocamente a El cuento de la criada (las ansias de control, las dinámicas de poder en las parejas), Made For Love tiene un enfoque más cómico y escenas mucho menos duras de ver. Sin banalizar las situaciones de maltrato y posesividad, la serie hace uso del humor negro para incitar a la reflexión sobre cómo se interactúan las relaciones amorosas actuales con la tecnología, con un punto absurdo que a algunos les recordará a Fargo. Una serie que te recomendamos encarecidamente si disfrutas del humor ácido y de series al estilo de Black Mirror.