Convencidos de que el cuerpo masculino debe ser musculoso, cada vez más jóvenes aspiran a un ideal de belleza casi inalcanzable. Este deseo de un físico perfecto, con abdominales de “tableta de chocolate” y espalda en forma de V, está siendo impulsado por influencers en las redes sociales. Pero ¿dónde termina el fitness y dónde comienza la obsesión?