27. Februar 1933. Für das Dinner auf Schloss Lieberberg verfolgen Rath, Wegener und der Armenier einen riskanten Plan. Zur gleichen Zeit bricht der junge Holländer van der Lubbe zum Reichstag auf. Mit einem SA-Ausweis ausgestattet, wird er die Wache passieren können. Böhm passt Charlotte am Wannsee ab, um sie zu warnen: Sie und Gereon dürfen auf keinen Fall in ihre Wohnung zurückkehren. Auch Witwe Behnke schließt eine Tür hinter sich.
El 19 de septiembre de 2026 se estrena la temporada 5 de Babylon Berlin, y la cuenta atrás ya ha empezado: quedan solo diez días para volver al Berlín más peligroso, sofisticado y febril de la ficción televisiva. La serie alemana, disponible en Movistar+ y creada por Tom Tykwer, Hendrik Handloegten y Achim von Borries, regresa con nuevas intrigas criminales, una ciudad al borde del abismo político y esa mezcla inconfundible de drama, suspense, thriller y cine negro que la ha convertido en una cita imprescindible para quienes disfrutan de series como Peaky Blinders, Ku’damm, The Halcyon, Shadowplay o House of Promises.
Si hace tiempo que no visitas este universo, no necesitas una retrospectiva completa para ponerte al día. Lo esencial es recordar que Babylon Berlin sigue a Gereon Rath, interpretado por Volker Bruch, un inspector marcado por sus traumas y por una Alemania que no deja de empujarlo hacia zonas cada vez más turbias. A su lado, Charlotte Ritter, con el rostro magnético de Liv Lisa Fries, ha sido una de las grandes fuerzas de la serie: ambiciosa, inteligente, superviviente y decidida a abrirse camino en un sistema policial y social que no estaba diseñado para mujeres como ella. Entre ambos se ha tejido una tensión profesional, emocional y moral que vuelve a ser una de las grandes razones para esperar la quinta temporada.
El contexto lo cambia todo. Babylon Berlin no es solo una historia de crímenes: es el retrato de una ciudad que baila mientras el suelo se resquebraja bajo sus pies. A finales de los años 20, Berlín es una capital de libertad, arte, emancipación y excesos, pero también un hervidero de comunistas, anarquistas, mafias, inmigrantes rusos, aristócratas decadentes, especuladores financieros y nazis en ascenso. Esa contradicción —cabaret y miedo, modernidad y violencia, deseo y represión— es el corazón de la serie. La temporada 5 promete empujar todavía más esa tensión: la década que se abre no trae calma, sino la sensación de que cada investigación policial puede esconder un cambio histórico irreversible.