Eran amantes desde hacía cinco años y estaban casados desde hacía dos. Vadim está a punto de rodar su primera película, Et Dieu... créa la femme. Se inspiró en Brigitte para escribir Juliette, su heroína, y eligió como escenario un pueblo poco conocido de la costa mediterránea: Saint-Tropez. También eligió a un actor de 20 años para interpretar a Michel, su malogrado amante. Jean-Louis Trintignant es un chico austero e introvertido. Está casado, le gustan las grandes letras y la música clásica. A Brigitte no le entusiasma este compañero gélido y tan alejado de ella. Pero bajo la mirada de todo el equipo, y de Vadim detrás de la cámara, se desarrolla una insidiosa atracción entre los dos jóvenes.