Viajando en barco a través del Atlántico, los Bladebreakers no solo deben lidiar con el mareo de Kenny, sino una revelación desgarradora. La derrota a bordo de Tyson a manos de un enemigo misterioso, uno que maneja una Bestia Bit más grande y más fuerte que cualquiera que hayan visto, expone la vulnerabilidad del equipo al Torneo Ruso