Tyson está tan decidido a vencer a los Psykick en una próxima batalla que le ordenó a Kenny que modifique su Dragoon más allá de las especificaciones legales. Pero debido a que su espada ahora tiene demasiado poder ofensivo, Tyson es incapaz de controlarla y se siente totalmente frustrado consigo mismo y con su espada. Cuanto más intenta controlarlo, peor se vuelve.