La ronda de eliminación final está en marcha, con la dinastía F tratando de ganar el último espacio de play-off, mientras que sus oponentes, el batallón Barthez, ya eliminado matemáticamente, tratan de arruinar sus posibilidades. Sintiéndose como el eslabón débil del equipo, Raúl sorprende a Julia al insistir en que luche solo por la dinastía F, para demostrar su valía. Julia acepta a regañadientes.