Un conductor de reparto borracho hiere gravemente a un niño, la madre de éste presenta una fuerte demanda contra el conductor y la empresa de reparto. Cuando Seok-hoon y Hyo-min se hacen cargo del caso, se enfrentan a la inesperada verdad detrás de lo que parece ser un simple accidente de coche, y el caso empieza a tomar un giro inesperado. Mientras tanto, Tae-seob intenta mantener a Seok-hoon bajo control con el director ejecutivo Go Seung-chul a su lado, pero Seung-chul cambia las cosas haciéndole a Seok-hoon una oferta inesperada.