El ex inspector jefe de Viena Alexander Haller (Philipp Hochmair) arrastra una pesada carga emocional: se culpa de la muerte de su compañera, la fiscal Kara Hoffmann (Anna Rot), que falleció en un atentado con explosivos hace dos años. No puede superar el terrible atentado, en el que Haller perdió la vista y, por tanto, también su trabajo. Una noche, en el último momento, el taxista Nikolai Falk (Andreas Guenther) evita que Haller se quite la vida por desesperación.