Un hombre gravemente herido llama con sus últimas fuerzas al investigador especial Alexander Haller. Se trata de su amigo y antiguo colega Scherf, que hasta hace poco estaba en la cárcel por el asesinato de su mujer. Cuando Haller llega a la clínica, el moribundo sólo puede hacerle dos enigmáticas peticiones. Comienza un nuevo caso para Alexander, que plantea viejas dudas: ¿fue un error fatal que renunciara a la investigación por parcialidad? La investigación pronto se centra en un imperio vienés de cafeterías que va mucho más allá de la melange y el café expreso. Alex no sólo se pone en peligro a sí mismo, sino que también pone en peligro su amistad con su socio Niko.