El cadáver del escultor Geoffrey Thorne es hallado en el interior de un coche aplastado y convertido en una obra de arte. La víctima, que padecía depresión, había tomado una gran cantidad de pastillas antes de su muerte, lo que lleva al equipo de Brennan a sospechar que se trata de un suicidio. Sin embargo, una última pista les lleva a sospechar de Roxie, la ayudante del escultor y ex novia de Angela en la universidad.