Cuando el genio informático Christopher Pelant regresa para molestar al equipo del Jeffersonian en su reciente investigación, ellos descubren que una serie de asesinatos que han estado ocurriendo están relacionados con un agente del FBI cercano a Booth. Mientras tanto, a medida que la investigación progresa, Sweets se da cuenta que las evidencias son muy familiares para él y Brennan comienza a evaluar su relación con Booth cuando se da cuenta que él podría ser el próximo objetivo de Pelant.