Hiyori le pide ayuda a Kikka. Kikka pensó que nunca podría seguir adelante, pero decide seguir la idea de Hiyori. La llevan al escondite donde Hiyori vive con sus compañeros de clase. Kikka es recibida calurosamente cuando Hiyori la presenta como un nuevo miembro. Sin embargo, Kikka duda en decir su nombre para no ser reconocida como el ex Rey.