Después de varias semanas de haber sido adoptada por los Britter, Annie le escribe la primera carta a Candy, contándole como le ha ido siendo una Britter. En la última carta que Candy recibe de Annie, ella le dice que su mamá le prohibió seguir platicando con Candy, porque si alguien se enteraba que era huérfana se convertiría en una deshonra para los Britter.