Aki y Aya se encuentran y conversan, sin embargo, en la noche, la presencia de ceres tratando de asesinar a Aki obliga a este a huir con la ayuda de Tooya. Tooya invita a Aya a su casa y le rebela que no recuerda nada de su pasado, y que obedece a los Mikage porque Kagami le prometió ayudarle a recuperar su pasado. Tooya abraza a Aya y ésta pasa la noche en sus brazos y se da cuanta de que le quiere.