Takuru relata sus recuerdos de vuelta en 2004, cuando aún estaba en la escuela primaria. En aquel entonces, sus padres eran a menudo fuera de casa y nunca pasaron tiempo con él, lo que le hace ser solitaria e introvertida. Su único consuelo era su amistad de la infancia con Serika, aunque es evidente que ella no era más que un amigo imaginario.