La hermana Kate y el padre Remington le muestran a Rosette, Chrono y Azmaria fotografías de rastreo que llevan a Aion involucrado en secuestro y asesinato. Sin embargo, esta investigación tendrá que esperar hasta después de Navidad. Los tres salen a la calle para realizar obras de caridad por el convento. Después de que se encuentran con Satella, que se revela como la propietaria de una rica empresa de arte, se dan cuenta de que Azmaria nunca ha tenido una Navidad real debido a su infancia descuidada. Azmaria se dirige a una tienda de la esquina donde el comerciante le muestra una bola de nieve y llama su atención. Sin embargo, se lo regala a un joven, que quería regalar la bola de nieve a su novia. Rosette y Chrono la encuentran, y los tres van a un orfanato para dar limosnas donadas por el convento. Azmaria ve que Rosette y Chrono están satisfechos con sus nuevas insignias de ángeles como regalos para ellos.