Michael Portillo se encuentra en la escarpada costa del norte de Cornualles coincidiendo con un fortísimo temporal procedente del Atlántico. Comienza la ruta en Widemouth Bay, con su gigantesca playa de arena y rocas que mantiene vínculos desde antiguo con las naciones celtas de Gales y Bretaña. Tras luchar contra la tormenta, Michael continúa hacia el sur y se refugia en un bosque mágico antes de pasar la noche en la casa del párroco donde el novelista Thomas Hardy se alojó en 1870 y escribió un poema que lleva el nombre de un lugar de referencia local, Beeny Cliff. La aventura de Michael termina con la visita a las ruinas de Tintagel junto a la cantante en lengua córnica Gwenno. Enfrentándose a ráfagas de viento de más de 100 kilómetros por hora, nos explicará cómo la herencia celta ha dado forma a las identidades de los habitantes de Cornualles a lo largo de miles de años y ha influido en su propia visión de la vida.