Conan y Jezmine encuentran una mágica ciudad dorada en medio del desierto gobernada por un hombre con una vara mágica. Toda esta ciudad parece adorar a un dios mono (Hanuman) que se estrelló contra la tierra en una gran roca, trayendo consigo la vara mágica. Cuando revisan la roca para asegurarse de que no sea de metal estrella, Conan y Jezmine descubren que Hanuman está prisionero y lo liberan, devolviéndole su vara mágica.