El padre de Misae ha ido a Tokio sin avisar de sus intenciones, y Hiroshi y Shin Chan reciben el encargo de ir a ver si lo encuentran. Hiroshi descubre entonces que su suegro se ve en secreto con una señora. Los Nohara van al monte de noche a ver las estrellas, y se encuentran a la familia de Nené, a la que amargan la noche con sus gorroneos y las tonterías de Shin Chan.