El joven Patrick sueña con ganarse el título de caballero y administrar justicia a los malhechores. Lo impulsa su naturaleza sincera y de buen corazón, pero también la culpa: sus propios hermanos son algunos de los ladrones más notorios de la tierra. Sin embargo, cuando Patrick finalmente consigue un codiciado puesto de escudero en el castillo real, el trabajo de sus sueños se convierte rápidamente en una pesadilla. En este reino, la corrupción comienza en la cima, y mantenerse fiel a sus elevados objetivos será una propuesta más espinosa de lo que Patrick anticipó.