En 2020, los hijos se plantean vender la casa de Sagrillas, aunque no todos están de acuerdo. En la casa se acumulan muchos recuerdos.
Mientras, en 1993, Antonio y Mercedes están bien juntos, pero ella es reacia a que se instale en casa. Cree que si viven juntos la relación puede acabar estropeándose.
Por otro lado, Antonio cumple años y ha decido reunir a toda la familia en una comida para celebrarlo. Pero los hijos parece que están muy ocupados. Inés está trabajando en unos cursos de español. Además, Oriol se ha ido a vivir a Cuenca con Carola e Inés va a visitarle. Toni está muy ocupado con su trabajo en Moncloa. Y él y Deborah se han comprado un chalet que están arreglando. A su mujer le hace mucha ilusión, pero Toni no se acaba de ver viviendo como “pijos”.
La nueva serie española "Anatomía de un instante", que se estrenó el 20 de noviembre de 2025, es una obra maestra dirigida por Alberto Rodríguez que explora uno de los momentos más cruciales en la historia reciente de España: el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Con un enfoque profundo y dramático, esta producción original de Movistar Plus+ descompone las decisiones y acciones tomadas por figuras clave durante este tumultuoso periodo, ofreciendo al espectador una visión única sobre cómo se gestó la transición democrática en el país.
La trama gira en torno a tres personajes históricos fundamentales: Adolfo Suárez, el Primer Ministro; Santiago Carrillo, líder del Partido Comunista; y Manuel Gutiérrez Mellado, el Viceprimer Ministro. Interpretados magistralmente por Álvaro Morte, Eduard Fernández y Manolo Solo, respectivamente, cada uno aporta su propia perspectiva sobre los eventos que rodearon el intento golpista. Desde la resistencia política hasta las tensiones militares, "Anatomía de un instante" revela los dilemas morales y éticos enfrentados por estos hombres mientras luchaban por consolidar la democracia en medio del caos.
El primer episodio nos presenta a Adolfo Suárez asumiendo la presidencia con el apoyo del Rey Juan Carlos. Enfrentándose a desconfianzas tanto internas como externas derivadas del franquismo residual, Suárez tiene como gran reto desmontar un régimen opresor sin provocar rupturas violentas. La complejidad narrativa desde el inicio establece una atmósfera intrigante que mantiene al espectador pegado a la pantalla.