Gretchen descubre que el Dr. Kaan no es tan soltero como creía, y se niega a ser su pareja para el baile de médicos. Pero cuando la atractiva neurocirujana Hassmann va con él en su lugar, Gretchen no puede disimular sus celos. Al hospital llega una niña que ha sido usada para transportar droga en su propio cuerpo, y todo el personal del St. Elisabeth‘s se vuelca en la peligrosa búsqueda de la droga dentro de la niña. Barbara Haase reconoce que no puede obligar a su marido a volver con ella, y toma una difícil decisión.