Después de una desastrosa cena en casa de Andre y Teri, Teri se da cuenta de que ya está harta del drama familiar de Lyon y Andre se vuelve a comprometer con su familia y su negocio. Cookie, todavía incapaz de hacer frente a su traumática historia de su pasado, está golpeando cada vez más profundo de lo que pensaba, al darse cuenta de que su víctima es Durrell, un chico con el que Carol solía salir hace mucho tiempo y el padre de sus hijos. Lucious busca un contrato discográfico para Yana, pero se encuentra con una sorprendente reacción de los ejecutivos de la discográfica, que quieren contratarla. Lucious entonces hace las paces con Damon para escuchar a Yana en su firma y Lucious convence a Cookie para que le dé el contrato para que firme con Bossy.
El estreno de Todos quieren a Daisy Jones en Prime Video la pasada semana nos ha inspirado para ofreceros una recomendación para el fin de semana en la que la música es la verdadera protagonista.
Cualquiera que haya leído el libro Todos quieren a Daisy Jones de Tara Reid Jenkins sabrá lo difícil que es interpretar al personaje de Daisy en la pantalla. Un reto que Riley Keough, la nieta de Elvis Preysler, ha superado con creces, captando la angustia, el talento y los dilemas del mundo del rock. La recreación de de la música y el entorno de los setenta es magnífica, y tras ella se encuentran Scott Neustadter y Michael H. Weber, el dúo que creó 500 días juntos y Bajo la misma estrella.
La protagonista es Daisy, una joven rebelde que sueña con convertirse en estrella del rock y que termina aliándose con The Six, una banda prometedora, para crear un álbum innovador que los lance al estrellato. Pero, entre bastidores, las tensiones aumentan y la química entre Billy (Sam Claflin) y Daisy no es plato de buen gusto para todos...