Durante milenios, materias primas como el cobre, la plata y el petróleo han traído poder y prosperidad, pero también violencia. Desde los Alpes hasta Venezuela, pasando por la ciudad boliviana de Potosí, este episodio muestra cómo los recursos pueden tanto impulsar el progreso como crear una dependencia tal vez mortal. ¿Existe alguna forma de escapar de esta maldición?