Tres es el número mágico ya que se les pide a nuestros herreros de cuchilla que forjen tres o más metales en una cuchilla de su estilo distintivo. A pesar del dolor y el fracaso, dos pasan a la ronda final volviendo a casa para forjar un legendario escudo con púas. Después de una ronda de pruebas de castigo, solo uno se convierte en coronado Campeón forjado en fuego.