Hace un año que la madre de Tohru se marchó de este mundo para siempre, Tohru y sus amigas acompañadas por Kyo y Yuki irán a visitar su tumba de una manera muy peculiar, demostrando que no siempre que el cuerpo no se encuentre presente significa que la persona ha marchado para siempre. Luego, durante su trabajo de medio tiempo, Tohru se encuentra a Momiji, quien le cuenta que su madre no lo recuerda ya que le borraron la memoria porque ella no lo quería por la maldición. Juntos comparten un discurso sobre nunca olvidar el recuerdo de una persona, no importa cuan doloroso sea recordarle...