En la segunda parte del especial de dos partes, Bagans invita a tres afortunados aficionados al museo para que sigan investigando las entidades oscuras. A continuación, Bagans aumenta el factor miedo con la llegada de la famosa muñeca embrujada, Annabelle, que viene con unas reglas muy estrictas: no se puede manipular físicamente, no se puede provocar y hay que tener preparado un litro de agua bendita en caso de posesión.