Dorothy y Rose vuelven a casa después de luchar contra la muchedumbre en plenas compras de Navidad. Al llegar, se encuentran con que Sophia ha estado usando las tarjetas de crédito de Dorothy sin que ésta lo sepa. Por su parte, Rose convence a las chicas de que la única forma de sentir el espíritu de la Navidad es tener una fiesta al estilo de Saint Olaf.