La abogada Harriet Korn es despedida y decide montar su propio bufete. Con la ayuda de su secretaria, Jenna, acondiciona una zapatería abandonada de uno de los barrios más conflictivos de Cincinnati para que le sirva de cuartel general. Su primer caso consiste en defender a Malcolm Davies, un joven que se enfrenta a su tercer problema con la justicia relacionado con las drogas.