Harry prepara la defensa de Eric Sanders, un hombre acusado de asesinar salvajemente a su esposa. La abogada acepta el caso a petición de Oliver Richard, un importante fiscal que trabajó para la firma que la despidió el año anterior. El caso acaba con Harry trabajando cara a cara contra la mismísima fiscal del distrito, Roseanna Remmick. Mientras tanto, la nueva abogada del bufete, Cassie Reynolds, representa a un artista que se queja de que uno de sus cuadros fue alterado por el comprador.